Yacyretá advierte por una marcada crecida del Paraná para esta semana

Imprimir

crecidaoctubre26Ante las lluvias que superaron “en cuatro o cinco veces” en la zona del Río Iguazú en la jornada del sábado, desde la represa Yacyretá contaron en Radio Sudamericana que toda la cuenca del Río Paraná podría aumentar su caudal significativamente. El ingeniero Richard Pintar, jefe técnico de la EBY y la titular del área de hidrología, Alejandra Cristanchi, advirtieron por la afectación en las costas de Argentina y Paraguay hasta la confluencia del Paraná y del río que tiene el mismo nombre que el país vecino.
El avance del fenómeno de El Niño y las lluvias que se registran en la cuenca alta del río Paraná encendieron las alertas por una posible suba de los niveles del río en Corrientes durante los próximos días. Desde la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) anticiparon que esperan un incremento del caudal por encima de lo previsto y advirtieron que algunas precipitaciones recientes superaron hasta cinco veces los valores pronosticados.
La situación fue explicada por el jefe técnico argentino del complejo hidroeléctrico Yacyretá, el ingeniero Richard Pintar, durante una entrevista con Radio Sudamericana, en la que también participó la especialista del sector de Hidrología, María Alejandra Cristanchi.
Según detallaron, las lluvias registradas en la cuenca alta del Paraná incrementaron los aportes del río Iguazú y del tramo del Paraná vinculado a la represa de Itaipú. Esa combinación tendrá impacto aguas abajo de Yacyretá, con una suba de los niveles hidrométricos durante la próxima semana.
Esperan un aumento del caudal del Paraná
Pintar explicó que los pronósticos iniciales de precipitaciones para la región fueron ampliamente superados. Esa diferencia obligó a reevaluar las estimaciones sobre el volumen de agua que llegará al sistema. “Se espera un incremento en el orden de los mil metros cúbicos por segundo, por encima de lo previsto para la semana que viene”, indicó el funcionario al referirse a los aportes vinculados a la operación de Itaipú.
El aumento podría reflejarse en las escalas hidrométricas aguas abajo de Yacyretá. No obstante, desde la central señalaron que trabajan para moderar el impacto mediante la operación de sus estructuras de descarga, con el objetivo de evitar variaciones abruptas que puedan afectar a las poblaciones ribereñas.
Los responsables técnicos aclararon que la evolución de los niveles depende de distintos factores, entre ellos la cantidad de lluvia caída, el lugar donde se producen las precipitaciones y la operación de las centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba.
El fenómeno de El Niño podría intensificarse hasta febrero
Durante la entrevista, los especialistas señalaron que el fenómeno de El Niño está siendo considerado de intensidad fuerte y que se espera una mayor incidencia durante los próximos meses. De acuerdo con los pronósticos mencionados, el período de mayor intensidad podría extenderse de octubre a febrero, mientras que el proceso general tendría una duración aproximada de seis meses, hasta marzo de 2027.
Sin embargo, advirtieron que esto no significa que el caudal de los ríos aumentará de manera constante ni que todas las zonas recibirán precipitaciones extraordinarias. La especialista en Hidrología explicó que los impactos dependerán de las condiciones previas de cada cuenca y de la distribución geográfica de las lluvias. En ese sentido, remarcó que los episodios recientes demostraron que pueden registrarse precipitaciones muy superiores a las previstas en áreas puntuales.
Como ejemplo, mencionaron las lluvias sobre la cuenca del Iguazú, que superaron ampliamente los pronósticos meteorológicos.
¿Puede crecer el nivel de los esteros del Iberá?
Uno de los interrogantes planteados durante la entrevista fue si el incremento del caudal del Paraná podría trasladarse hacia el interior de Corrientes y provocar una suba en los niveles de los esteros del Iberá. Al respecto, la especialista fue categórica: no existe una conexión directa entre las descargas de Yacyretá y la alimentación de los esteros del Iberá.
Explicó que el agua liberada por la central continúa su recorrido aguas abajo por el sistema fluvial del Paraná, tanto en territorio argentino como paraguayo, hasta la zona de confluencia con el río Paraguay. De todos modos, aclaró que los esteros sí pueden experimentar aumentos de sus niveles como consecuencia de las lluvias que se registren en su propia cuenca.
Por eso, la evolución de los niveles en el Iberá dependerá de las precipitaciones locales y no directamente de las descargas de la represa.
Piden consultar los canales oficiales
Desde Yacyretá señalaron que el seguimiento de la situación se realiza de manera permanente y que la operación de la central se ajusta según los aportes de agua que llegan desde las cuencas superiores.
Los responsables también recomendaron a la población consultar los canales oficiales de la entidad, tanto de Argentina como de Paraguay, para acceder a información actualizada y evitar versiones falsas o interpretaciones incorrectas sobre la evolución del río.
La advertencia cobra relevancia ante un escenario en el que los pronósticos pueden modificarse rápidamente por precipitaciones intensas y localizadas.
La suba moderada también tiene efectos positivos
Pese a la preocupación por el posible incremento de los niveles del Paraná, Pintar señaló que el crecimiento moderado registrado hasta el momento también genera beneficios. Entre ellos, mencionó mejores condiciones para la navegación comercial y la posibilidad de sostener la generación de energía de Yacyretá en niveles acordes con su capacidad.
Además, destacó el impacto favorable que puede tener el comportamiento natural del río sobre la migración reproductiva de los peces. En ese marco, indicó que se realizan estudios junto con organismos nacionales y la Universidad Nacional del Nordeste para seguir los movimientos del dorado, conocido también como tigre del Paraná, y determinar sus desplazamientos hacia zonas adecuadas para el desove.
Mientras tanto, la evolución de las lluvias y de los aportes de agua desde la cuenca alta será determinante para establecer la magnitud de la crecida y su impacto sobre las zonas ribereñas de Corrientes.