La Reflexión del Domingo
02/11/08
SÉ CAUTO CON EL BRILLO QUE OFRECE
EL MUNDO
Los hombres valiosos llegan a la
fama por sus obras. Los necios se hacen famosos por la propaganda. Nuestra
sociedad de consumo también “fabrica” ídolos famosos…porque
necesita venderlos. A Dios le sobran propagandistas y le faltan testigos.
Si el sabio te censura, piénsalo. Si el estúpido te alaba, ¡laméntalo!..”
Sé cauto con el brillo que ofrece el mundo
Los hombres valiosos llegan a la fama por sus obras. Los necios se hacen
famosos por la propaganda.
Nuestra sociedad de consumo también “fabrica” ídolos
famosos…porque necesita venderlos.
A Dios le sobran propagandistas y le faltan testigos.
Si el sabio te censura, piénsalo. Si el estúpido te alaba, ¡laméntalo!.
El que se sabe merecedor de la aprobación y del aplauso no hace nada por
conseguirlos.
El árbol que sobresale muy pronto con sus ramas suele ser el que primero
cae por falta de raíces.
El hombre seguro de sí mismo goza cuando es apreciado y se duele ante el
menosprecio, pero no malgasta su tiempo para cambiar la opinión ajena.
La propaganda es muchas veces como el agua: deja en el fondo el oro y saca
a flote el leño seco.
Si eres sensato valoras más el juicio de los pocos que te conocen de
verdad, que las alabanzas o los juicios negativos de los que te
desconocen.
El necio se irrita con la corrección del amigo y se hincha con la
alabanza del adulador.
El orgullo hincha la pobreza del necio y la humildad agranda la riqueza
del sabio.
El orgullo es la fachada de la estupidez y la humildad es el cimiento de
la sabiduría.